Saltar al contenido

Lugar de origen del romero

Lugar de origen del romero

El romero utiliza

El romero son las hojas secas del arbusto de hoja perenne Rosmarinus officinalis. El nombre botánico, Rosmarinus, deriva de las palabras latinas ros (“rocío”) y marinus (“perteneciente al mar”). La etiología del nombre puede ser una referencia a las flores de color azul marino del romero. El romero recibe muchos nombres en diferentes idiomas, como mi die xiang (chino mandarín), rosmarino (italiano) romero/rosmario (español), romarin (francés), ikleel al-jabal (árabe) y rosmarin (alemán)(1).

El romero es un arbusto perenne que se cosecha a mano y que alcanza una altura de unos 2 a 3 metros.    Es originario de la región mediterránea (sur de Europa, Asia Menor y norte de África), pero también es razonablemente resistente en climas más fríos (como anual). En algunos climas, el romero puede vivir hasta 30 años. Puede sobrevivir a la sequía y prefiere los suelos arenosos y bien drenados. El romero florece en verano, pero puede estar en constante floración en climas cálidos. Las flores pueden ser de color blanco, rosa, púrpura o azul intenso. Es mejor cosechar el romero justo antes de que florezca (para obtener el máximo sabor). El romero puede podarse y cosecharse varias veces y es una hierba muy popular que se cultiva en los jardines de los patios.

Mitología del romero

El Rosmarinus officinalis es una hierba leñosa y perenne con hojas fragantes, siempre verdes y en forma de aguja. Es originaria de la región mediterránea. Pertenece a la familia de la menta, las lamiáceas, a la que pertenecen muchas otras hierbas.

El nombre “romero” deriva del nombre latino rosmarinus, que viene de “rocío” (ros) y “mar” (marinus), o “rocío del mar” porque en muchos lugares no necesita más agua que la humedad que lleva la brisa marina para vivir. La planta también se ha denominado a veces Anthos, de la antigua palabra griega ἄνθος, que significa simplemente “flor”.

Las hojas frescas y secas se utilizan con frecuencia en la cocina tradicional mediterránea; tienen un sabor amargo y astringente y son muy aromáticas, lo que complementa una gran variedad de alimentos. También se puede preparar una tisana con ellas. Cuando se queman, desprenden un claro olor a mostaza, así como un olor similar al de la madera quemada, que puede utilizarse para aromatizar los alimentos mientras se asan.

Historia del romero

La Salvia rosmarinus, comúnmente conocida como romero, es un arbusto de hojas fragantes, perennes y en forma de aguja, con flores blancas, rosas, púrpuras o azules, originario de la región mediterránea[3] Hasta 2017, se conocía con el nombre científico de Rosmarinus officinalis, que ahora es un sinónimo[4].

Pertenece a la familia de las salvias Lamiaceae, que incluye muchas otras hierbas medicinales y culinarias. El nombre “romero” deriva del latín ros marinus (“rocío del mar”)[5][6] El romero tiene un sistema de raíces fibrosas[3].

El romero es un arbusto aromático de hoja perenne con hojas similares a las de la cicuta. Es originario del Mediterráneo y Asia, pero es razonablemente resistente en climas fríos. Algunos cultivares especiales, como el “Arp”, pueden soportar temperaturas invernales de hasta -20 °C.[7] Puede soportar las sequías, sobreviviendo a una grave falta de agua durante largos periodos de tiempo.[8] En algunas partes del mundo, se considera una especie potencialmente invasora.[3] Las semillas suelen ser difíciles de arrancar, con una baja tasa de germinación y un crecimiento relativamente lento, pero la planta puede vivir hasta 30 años.[3]

Cuándo se descubrió el romero

Lugar de origen:  El romero es originario de la costa del Mediterráneo y se utilizaba tanto en la antigua Grecia como en Roma. Se extendió por Europa durante la Edad Media y, en la actualidad, se cultiva en climas cálidos de todo el mundo.

Condiciones de cultivo ideales:  El romero, un arbusto perenne, puede plantarse en macetas o directamente en el suelo. Sobrevive mejor al invierno si se cultiva en climas más cálidos, por lo que plantarlo en una maceta que pueda llevarse al interior es ideal en lugares más fríos. Para que crezca mejor, separe las plantas de romero a 2 metros de distancia en un suelo bien drenado. El romero prefiere el pleno sol, así que evita plantarlo a la sombra. Recuerde regar el romero con frecuencia, pero deje que la tierra se seque entre un riego y otro.

Partes de la planta a utilizar:  Para cosechar el romero, corte las ramitas de la planta por encima del crecimiento lanoso cerca de la parte inferior. Se pueden utilizar tanto el tallo como las hojas. Evite los tallos marrones o amarillos para la cosecha, pero retírelos de la planta para favorecer su salud. Es mejor evitar la cosecha mientras la planta está en flor, y para obtener el mejor sabor, cosechar justo antes de que florezca.

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad